¡No a la Guerra!

Aquellos que han armado durante años a los dictadores y les han mantenido, ahora envian a sus ejércitos contra ellos como los señores de la libertad y la justicia social.

Y lo hacen con un viejo lenguaje, la guerra. Siempre la guerra.

Existen otras formas de solucionar los conflictos antes de llegar a un enfrentamiento armado. Se puede recurrir a embargos, sanciones y otro tipo de medidas previas.

La guerra no evita las causas que la justifican, no se buscan soluciones a las reformas sociales legítimas de los pueblos, que fueron reprimidas con anterioridad por la fuerza.¿Por qué se ha armado a los dictadores?¿Por qué se hacen negocios con gobiernos criminales que son considerados amigos cuando les permiten ganar dinero?.

La guerra de Libia responde a intereses económicos demasiado evidentes como para creer en la buena voluntad de quiénes la defienden.¿Por qué allí sí y no en otro lugares donde no se respetan los derechos humanos?¿Por qué se guarda silencio, ante los crímenes de Israel y de otros países?¿Por qué se dice que se defiende a la población civil cuando al mismo tiempo se la bombardea?¿Por qué no se renuncia al expolio de las materias primas posterior, como ha ocurrido en la Guerra de Irak,por ejemplo, desde 2003 hasta ahora?

Si verdaderamente se quiere ayudar a la población civil, se ha de empezar por reconocer que son ellos los auténticos dueños de la riqueza de su territorio y de su derecho de elegir libremente su destino ,sin injerencias.

Desde el Ateneo Republicano de Fuenlabrada, observamos su guerra como una forma continua de expolio de la materias primas por encima de los derechos humanos y como forma de sometimiento económico y social.

Siempre diremos No a la guerra por que siempre hay otras vías para solucionar los conflictos.

Terminamos con el artículo 6 de la Constitución de la II República Española del año 1931: “España renuncia a la guerra como instrumento de política nacional”.

No a la Guerra.

Ateneo Republicano de Fuenlabrada.

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